Déficit de Factor V. Esta patología cursa con una deficiencia en una de las proteínas que actúan en la coagulación de la sangre, el llamado Factor V. Éstas personas presentan -sin causa aparente- hemorragias espontáneas.
El tratamiento de esta coagulopatía congénita no existe para estos pacientes, a diferencia de otras patologías como la hemofilia A o B que sí la tienen. La poca incidencia de esta enfermedad hace que la inversión pública y privada (laboratorios) movidos por estadísticas, olviden estos casos tan cruentos y conmovedores y sobre todo, tan reales.
La lucha desde el descubrimiento de esta patología por parte de los padres de Celia ha sido incansable.
Su vida está llena de cautelas y precauciones que condicionan enormemente su calidad de vida. Cualquier golpe o riesgo de hemorragia (interna o externa) puede implicar una visita de urgencia al hospital para que Celia tenga transfusiones de plasma sanguíneo e incluso ingrese temporadas para su observación.
No caigamos en la trampa de pensar que esta causa es singular, aislada, tomemos esta investigación como lo que significa, un posible y deseado avance médico de proporciones y alcance mundial. Así es la valentía de Celia y su familia y las personas anónimas que padecen esta enfermedad por todo el planeta. Hagamos historia encontremos una cura para el Déficit de Factor V.